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Conceptos básicos

¿Qué es la gestión activa?

La gestión activa es la estrategia en la que un gestor decide qué comprar y vender intentando batir a un índice de referencia, a cambio de una comisión más alta.

Escrito y verificado por Equipo editorial de InvertirIndexado

En un fondo de gestión activa, un gestor o equipo gestor decide en qué activos invertir y cuándo cambiar de posición, con el objetivo declarado de batir a un índice de referencia (su «benchmark»). A cambio de ese trabajo de análisis y selección, cobra una comisión de gestión sensiblemente más alta que la de un fondo indexado — habitualmente entre el 1,5% y el 2,5% anual, frente al 0,10%-0,30% de muchos fondos indexados.

El debate entre gestión activa y pasiva no es una cuestión de opinión: múltiples estudios independientes (los informes SPIVA, entre los más citados) muestran que la mayoría de fondos de gestión activa no logra batir a su índice de referencia de forma consistente a largo plazo, una vez restadas las comisiones. Eso no significa que ningún gestor lo consiga nunca, sino que acertar de antemano cuál lo hará es, en la práctica, muy difícil — y el coste extra se paga con certeza, bata o no al índice.

La gestión activa puede tener sentido para quien confía en la capacidad de un gestor concreto de aportar valor en un segmento de mercado menos eficiente, o para quien prioriza otros objetivos —como gestionar el riesgo de forma más flexible— por encima de minimizar el coste. Para quien busca simplemente replicar el mercado al menor coste posible, la gestión pasiva suele ser la opción más sencilla de justificar.

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